Somos más de 68 millones de personas desplazadas forzosamente en el mundo, de las cuales 40 millones son desplazadas internas. De ellas, en torno al 85% vive en países en desarrollo como Siria, Pakistán, Uganda, Turquía o Líbano.
Somos más de 68 millones de personas desplazadas forzosamente en el mundo, de las cuales 40 millones son desplazadas internas. De ellas, en torno al 85% vive en países en desarrollo como Siria, Pakistán, Uganda, Turquía o Líbano.
Fiesta en Vallecas
Celebramos el Día Mundial de las Personas Refugiadas el 20 de junio en Vallecas, Madrid. ¡Diviértete y participa.
Manifiesto
Cada minuto, veinticuatro personas tienen que dejarlo todo para huir de la guerra, las violencias, la persecución o el terror.
Nadie elige su pasaporte ni donde nacer. No es fácil para nadie verse forzado o forzada a dejar su país y someterse a un destino incierto, viéndose obligado/a a comenzar de cero, una nueva vida en un lugar al que llegamos por casualidad. Como personas refugiadas nos hemos enfrentado al racismo y discriminación, incluso en nuestros propios países, a conflictos étnicos, terrorismo, a tener que atravesar el desierto y a ser perseguidos/as por nuestros propios traumas. Es una realidad de la que nadie puede asegurar que esté a salvo.
Finalmente pudimos salvarnos, ese era nuestro objetivo y deseamos que todo el mundo pueda estar a salvo de situaciones como las que nosotros y nosotras hemos padecido.
El refugio supone una segunda oportunidad, una segunda vida, en la cual podemos volver a ser como realmente nos gustaría ser. Y como tal, queremos aportar muchas cosas a esta sociedad: cultura, música, arte, gastronomía, historias, experiencia, conocimientos…
Como personas refugiadas no tenemos patria, pero queremos formar parte de la que nos acoge, hacer realidad nuestros sueños y vivir en paz.
Pero las denegaciones de las solicitudes de asilo pueden condenar a la marginación a muchas personas e incluso poner en riesgo sus vidas.
Por ello, pedimos:
- Que las sociedades de acogida nos den la oportunidad de continuar aquí la vida de una forma digna e integrada.
- Que podamos participar y contribuir desde nuestros barrios para construir juntas una comunidad intercultural desde las historias y las vidas de las personas que los habitamos, al igual que pedimos que los barrios nos acojan y nos den la oportunidad de continuar aquí la vida de forma digna e integrada.
- Que la sociedad no nos rechace, ya que nos hemos visto forzados/as a llegar hasta aquí, y queremos aportar nuestro grano de arena en la construcción de una sociedad mejor.
- Que los Estados defiendan el derecho a pedir asilo, y no lo dificulten física o administrativamente, cumpliendo con sus obligaciones internacionales. El respeto y la defensa de los Derechos Humanos debe ser siempre la prioridad.
- Que la ciudadanía se sienta identificada con nuestras situación y vele por el respeto a los Derechos Humanos.
- Pedimos, al fin y al cabo, una vida digna, libre de violencias.
Sentimos un profundo agradecimiento hacia esta sociedad que nos ha acogido. También somos barrio. Entre todas y todos estamos construyendo una sociedad más diversa y más abierta. Una sociedad mejor.
De aquí nace este manifiesto, de un grupo de personas refugiadas que vivimos en Vallecas y empezamos de cero. Que hemos encontrado en este lugar de Madrid el hogar desde el que construir nuestra segunda oportunidad.
El hogar en el que participar y el barrio que nos ha acogido.
¡Gracias!

